El sector minero cree que las represas no se rompen, dice especialista

'Cuando cae el precio del mineral, las primeras áreas que sufren los cortes son mantenimiento y control'

El lodo destruye casas y las plantaciones del municipio de Brumadinho - Pedro Ladeira/Folhapress
Ana Carolina Amaral
São Paulo

Mariana anunció Brumadinho en 2015, según el doctor de Política Ambiental de la Universidad Federal de Juiz de Fora (UFJF) Bruno Milanez. "No se discutió si habría otros colapsos, sino cuándo ocurrirían." 

Para Milanez, la visión de mundo del sector minero impidió que los avisos de la academia y del Ministerio Público fueran tomados en serio. "Ellos creen que las represas son seguras, de verdad. Si no lo creyeran, no habrían instalado el comedor de la mina debajo de una". 

La licencia concedida en diciembre para la ampliación de obras en Brumadinho muestra, de acuerdo con Milanez, que en la práctica el licenciamiento está siendo flexibilizado, como ensayo ante el cambio de ley.  

"Las empresas mineras prueban brechas para flexibilizar el licenciamiento. El ejecutivo da una cierta autonomía para "innovar", vamos a decirlo así, y cuando estas prácticas son repetidas, se tornan medidas legales. Entonces, lo que era una excepción se convierte en regla. Se va probando, algunas veces sale bien y otras no”, explica.  

El especialista asegura que, cuando cae el precio del mineral, las primeras áreas que sufren los cortes son mantenimiento y control, y defiende más participación de la comunidad en las decisiones del uso del terreno. "El modelo de minería que Brasil ha adoptado es un mal, y no es necesario". 

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA 

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