En Brumadinho, una familia busca en el lodo por su cuenta el cuerpo de un pariente

La finca en la que Paulo Giovani dos Santos vivía, localizada a unos 3 km del centro urbano del Córrego de Feijão, fue arrasada por el lodo

Sônia Monteiro, en una zona cubierta por el lodo, busca el cuerpo de su cuñado Rubens Valente/Folhapress

Rubens Valente
Brumadinho

Tres días después del rompimiento de la represa de Vale, los familiares de Paulo Giovani dos Santos, dueño de una finca, escarban en el lodo por su cuenta para tratar de hallar el cuerpo de una de las víctimas del desastre del viernes (25).

La finca en la que Santos vivía, localizada a unos 3 km del centro urbano del Córrego de Feijão, un barrio rural de Brumadinho (MG), fue devastada por el lodo. Imágenes antiguas muestran un rincón intacto de la naturaleza, con piscina, una amplia casa y una floresta tan densa que impide ver el patio de operaciones de la mina de Vale, situada a cerca de un kilómetro. Santos criaba cerdos y cultivaba una huerta.

El viernes (25), después del patio de máquinas de la mina, la casa de Santos fue la primera construcción a ser destruida por el lodo. El lugar donde momentos antes había una finca se transformó en un montón de tierra, barro y desechos de la mina de Vale. La floresta también fue devastada y en su lugar surgió un valle de lodo.

Familiares y amigos de Santos llegaron la misma noche del viernes al lugar donde se encontraba la finca. Su cuñada, Sônia Monteiro, dijo que comenzaron a escarbar en el monte por su cuenta, con la ayuda de un grupo de socorristas voluntarios.

Encontraron ropa y pertenencias de Santos y, sepultado, uno de los cerdos que criaba. El sábado (26), según la familia, más de 50 personas aparecieron para seguir excavando con azadas y palas.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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