Los bomberos 'nadan en el lodo' en Minas Gerais mientras reciben su salario a plazos

En condiciones extremas, los profesionales tienen que arrastrarse para encontrar cuerpos

Carolina Linhares
São Paulo
En condiciones extremas, los profesionales tienen que arrastrarse para encontrar cuerpos - Folhapress

Con el lodo hasta el cuello, los bomberos militares que actúan en el rescate de víctimas del rompimiento de la represa de Vale, en Brumadinho (MG), son protagonistas de un rescate que, bajo condiciones extremas, ya ha hallado 84 cuerpos y ha localizado a 192 personas con vida. Hay todavía 276 desaparecidos.

Para intentar que ese número sea el mínimo posible, los bomberos llegan a quedarse hasta diez horas seguidas en la llamada "área caliente", donde se concentran los muertos y los restos de la tragedia. El período de descanso entre una misión y otra es de seis horas.

En total, son 436 militares durmiendo en campamentos, posadas y escuelas.

Al ser líquido, el fango penetra en todos los lugares, acabando con la posibilidad de bolsas de aire, algo que puede ocurrir en casos de desmoronamientos. Y en este caso es peor que el agua, debido a su densidad. El impacto al chocar contra las personas causa lesiones severas, por lo que los bomberos a veces recogen sólo parte de cuerpos.

La convivencia diaria con la tragedia puede sacudir la estabilidad emocional de los militares. En Brumadinho, hay psicólogos para acompañar a los profesionales durante las labores de rescate.

La situación del personal destacado en Minas sigue siendo un agravante. En 2016, el Estado decretó calamidad financiera y desde entonces paga a plazos el salario de sus funcionarios. Los militares que trabajan en Brumadinho tampoco recibieron el 13º (la paga extra de Navidad), pues será prorrogateado a lo largo del año.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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