El inversor de fuera está esperando a ver lo que ocurre en Brasil con las pensiones, dice el presidente del Itaú Unibanco

Las grandes empresas nacionales también tienen cautela con relación a la reforma, según Candido Bracher

Maria Cristina Frias

Grandes inversores nacionales y extranjeros todavía están cautelosos con relación a la aprobación de la reforma de las pensiones, según Candido Bracher, presidente del Itaú Unibanco. "El internacional todavía está esperando a ver qué pasa".

Además de la reforma en Brasil conseguir más aceptación, uno de los efectos de la recesión fue el crecimiento del mercado privado de capitales a partir de la contracción del BNDES, afirma.

Candido Bracher, presidente de Itaú Unibanco

En Davos, con motivo del Foro Económico Mundial, Bracher dice haber percibido que se destacaron dos momentos en los que inversores extranjeros mostraron especial interés en el país.

"El primero fue el almuerzo que promovemos aquí desde 2014 y que estaba mucho más lleno, con gente de todo el mundo queriendo oír al ministro Paulo Guedes, el segundo fue la sesión del Foro con el presidente Jair Bolsonaro.

 

¿Cuál es su visión sobre el inicio del gobierno de Jair Bolsonaro?

Estoy muy impresionado, desde el punto de vista económico, con el diagnóstico que se hace de los problemas. La gran pregunta es si el Gobierno tiene habilidad política para las negociaciones necesarias.

¿Pero qué medidas en esta área? Todavía no está clara qué reforma de las pensiones el presidente defiende, por ejemplo…

Me estoy guiando por el discurso del equipo económico, que es consistente. La reforma tiene como mínimo que generar un 1,4% del PIB de la economía, lo que la propuesta de Temer generaría.

¿Hasta dónde el mercado toleraría una atenuación de la reforma respecto a la del gobierno Temer?

Difícil de responder, pero la situación que tenemos hoy es de una inflación bajo control, tasa de interés baja y una relación deuda / PIB que crece sin perspectiva de parar.

En el momento en que el mercado entiende que la deuda pública sobre el PIB no va a dejar de crecer, la inflación vuelve y la tasa de interés va a tener que subir. El equilibrio que tenemos está basado en la expectativa de que la reforma sea aprobada.

¿Qué reforma? 

Una que genera, como mínimo, ese 1,4% del PIB de economía. 

¿Y si la reforma de las pensiones no pasa?

Tendremos un problema. La frustración de las expectativas será muy grande.

No creo que Brasil caiga en un abismo al día siguiente porque la situación de las reservas es sólida, pero habrá una frustración muy grande y la gente puede tener una evolución económica muy mala, muy morosa.

¿Y si pasa una reforma cualquiera, con una economía inferior al 1,4% del PIB?

Es algo mejor, son tonos diferentes de mediocridad económica.

¿Y la idea de capitalización defendida por el ministro Paulo Guedes?

Sin duda es lo ideal, si fuera posible. En el régimen de capitalización, cada generación ahorra para su propia jubilación. El problema es que hoy las generaciones entrantes ahorran para las generaciones más mayores.

En el momento en que usted instituye la capitalización, se crea un vacío y una necesidad de recursos fiscales inmenso.

El instituto Datafolha mostró que el 65% de la población está muy animada con el nuevo gobierno. ¿Ya sienten en el banco reflejos concretos en la economía por esa expectativa?

Hemos visto un alza en la demanda de crédito, un entusiasmo mayor de las pequeñas y medianas empresas.

¿De cuánto es ese aumento?

Trabajamos con el pronóstico de elevar este año nuestra cartera de crédito a dos dígitos.

Desde el punto de vista de los inversores, se nota una clara diferencia entre lo local y lo internacional. El local ya está invirtiendo, contando con la probabilidad de que la reforma sea aprobada y de que la economía despegue.

El internacional todavía está esperando a ver qué pasa.

¿Pero el local ya está haciendo inversiones directas?

La bolsa está batiendo récord ...

Sí, pero ¿ya invierte de forma significativa en las empresas?

[Están] Invirtiendo en sus negocios, pero las grandes empresas también están más cautelosas. Naturalmente, los procesos de las grandes también son mayores.

Debido al nuevo gobierno, ¿sintió un interés mayor por parte de inversores extranjeros para concertar reuniones en Davos?

Dado el interés limitado que los emergentes despiertan, el país llamará la atención porque tiene un presidente y un equipo económico nuevos y mayores posibilidades de crecimiento en los próximos años. Entonces, mi agenda está llena.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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