Simpatizantes de Bolsonaro tienen fe en la recuperación económica

Los empresarios que han sufrido en los últimos años dicen sentir una mejora de la economía

Fernando Canzian
São Paulo

La resaca de la crisis y la fe en un mito. Ambas diseñaron un retrato de Brasil entre las miles de personas que acudieron a la investidura de Jair Bolsonaro (PSL) en Brasilia.

Los simpatizantes aportaron experiencias que casi destruyeron sus negocios y diezmaron empleos. Pero también expectativa de mejora: muchos de ellos ya ven un nuevo ciclo económico a partir de la victoria de Bolsonaro.

Simpatizante de Bolsonaro presente en la investidura: Pepio Ricardi, 42. - Folhapress

Según la Fundación Getulio Vargas, actualmente, la ociosidad media en la industria es de cerca del 25%, frente al 17% de los cinco años anteriores a la crisis. Según el instituto Datafolha, un récord del 65% de los brasileños creen que la situación económica del país va a mejorar en los próximos meses -en agosto apenas el 23% apostaba por ello.

Son puntos considerados favorables en la economía: la inflación por debajo de la meta en 2018 y la previsión para 2019, y la tasa básica de interés (Selic) estable en el 6,5%.

A finales de 2014, la tasa de desempleo cedió al 4,8%, la menor de los históricos del IBGE. Actualmente, está en el 11,7%. El 75% de los nuevos puestos todavía son informales o de empresas sin CNPJ (certificado de persona jurídica).

De acuerdo con los cálculos del gobierno Michel Temer, en dos años el 98% del gasto primario de la Unión podría estar comprometido sobre todo con la seguridad social y el funcionariado -sobrando el 2% para costear toda la máquina pública.

En los últimos tres años, el total de personas consideradas pobres en Brasil (con ingresos domiciliarios per cápita por debajo de R$ 233 – US$ 62) aumentó un 33%, la mayoría en el Nordeste, según la FGV Social. Ya entre los diez estados más violentos del país, seis están en esa región.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

Lea el artículo original