La lenta recuperación de puestos de trabajo amenaza con arrastrar a Brasil al desempleo estructural

El índice de desempleo de larga duración, que considera el paro de más de un año, es más alto que en 2014 y 2012

Flavia Lima
São Paulo

​El retroceso lento y errático del contingente de parados y de un amplio universo de personas en ocupaciones precarias despiertan los temores entre los analistas de que para muchos trabajadores el desempleo deja de ser una condición temporal y pasa a ser un problema crónico.

Esto afectaría negativamente a la economía como un todo.

El desempleo de larga duración, que considera a las personas desocupadas durante más de un año, se situaba a finales de septiembre de 2018, en el 4,8% de la población activa, según datos más recientes del IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística).

Parados buscan empleo en el centro de Sao Paulo - Folhapress

El porcentaje está alrededor de este nivel desde 2017, muy por encima de la media del 2,4% registrado entre 2012 y 2014.

El número responde directamente a la lenta recuperación del mercado de trabajo.

Los datos divulgados el jueves por el IBGE muestran que el paro en Brasil cerró 2018 estable con respecto a 2017 y afectó a 12,1 millones de personas.

En total, el país cerró el año con 27 millones de personas entre desempleados, aquellos que trabajan menos horas de lo que les gustaría o que estaban disponibles para trabajar y 4,7 millones de desalentados (que desistieron de buscar trabajo) el mayor nivel del histórico registrado.

El escenario preocupa, de acuerdo con los analistas, pues afecta la empleabilidad y la reintegración en el mercado de trabajo.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

Lea el artículo original