En la ONU, Bolsonaro pinta un retrato distorsionado de Brasil para su base de apoyo más radical

El mandatario abogó por el tratamiento temprano sin eficacia contra la covid, criticó el lockdown y aseguró que en el país no hay corrupción

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pronunció el martes (21) el discurso de apertura de la 76a Asamblea General de la ONU con el desafío de reconciliar tres frentes. Tratar de mejorar la imagen del país (especialmente en términos de pandemias y medio ambiente), acercarse al gobierno de Estados Unidos y motivar a su base de apoyo.

Al final de la tarde de este lunes (20), el discurso del presidente aún se estaba editando, para recoger las propuestas enviadas por Itamaraty, por la misión brasileña ante la ONU y por miembros del Palácio do Planalto.

El presidente prometió "verdades" en su discurso y avisó que usaría la tribuna de la ONU para, por ejemplo, defender el marco temporal para la demarcación de tierras indígenas, tema que está siendo analizado por el Tribunal Supremo (Corte Suprema) y puede dificultar la creación de nuevas reservas, lo cual es criticado por líderes indígenas y ambientales.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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