"No es una licencia para matar", dice el ministro de Justicia sobre la medida de legítima defensa

Moro afirmó que el Gobierno no busca el conflicto armado como estrategia de seguridad pública

Camila Mattoso Ricardo Della Coletta
Brasília

El ministro de Justicia, Sergio Moro, afirmó que el proyecto de ley presentado el lunes no da "ninguna licencia para matar".

Si la propuesta del Gobierno es aprobada por el Congreso de la forma en que está hoy redactada, la legislación pasará a considerar legítima defensa la acción de matar para prevenir agresión en caso de riesgo o conflicto armado o cuando hay rehenes.

Asimismo, el proyecto prevé la reducción de la pena hasta la mitad o la no condenación si el acto que se considera legítima defensa es consecuencia del “miedo, sorpresa o violenta emoción".

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, ofrece una entrevista a la prensa tras presentar un paquete de medidas de seguridad y combate a la corrupción - Folhapress

Según especialistas, la Justicia ya entiende de esta forma la cuestión de la legítima defensa,  no obstante, tipificarlo refuerza la comprensión del Gobierno sobre el asunto.

El ministro negó que la propuesta autorice la "ejecución".

"No se está dando ninguna licencia para matar. Quien afirma esto está equivocado, no leyó el proyecto", afirmó.

"En realidad, establece una situación de conflicto armado o un riesgo inminente. Creo que el policía no tiene que esperar a recibir un tiro para reaccionar, lo que no significa que se esté autorizando a cometer homicidios indiscriminadamente”.

Moro dio como ejemplo el caso de la presentadora de televisión Ana Hickmann, que fue defendida por su cuñado en un intento de asesinato en 2016. El familiar de la víctima fue absuelto.

Y es que, un hombre, con un revólver del calibre 38, rindió al cuñado de Hickmann en un hotel de Belo Horizonte para  obligarlo a entrar en la habitación donde se encontraban la modelo y su concuñada. Visiblemente nervioso y hablando frases sin nexo, obligó a los tres a ponerse de espaldas contra una pared, con las manos en la cabeza.

Según la Policía Militar, el cuñado se rehusó a cumplir la orden, reaccionó y peleó con el agresor. Ana y su concuñada salieron corriendo de la habitación. El cuñado declaró a la policía que, durante el forcejeo, el arma se disparó y el agresor murió en el acto.

Moro dijo además que el Gobierno no busca el conflicto armado como estrategia de seguridad pública. "Puede ocurrir en ciertas situaciones y las situaciones tienen que tener un marco legal", comentó.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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