La Playa Barra Grande ofrece naturaleza preservada

En Piauí, la costa más pequeña del país atrae turistas a lo que alguna vez fue un bastión del kitesurf

Rafael Tonon
São Paulo

Cuando el chef belga Hervé Witmeur pisó por primera vez Barra Grande, en Piauí, aún era una playa casi inhóspita, donde pocos turistas, como él, se aventuraban a navegar o practicar kitesurf, deporte que hizo famosa la playa por todo el mundo.

Hace más de diez años, la costa de Piauí, con poco más de 60 km de longitud (la más pequeña de Brasil), era casi desconocida para los viajeros. Se desarrolló con la llegada de extranjeros que se enamoraron del paradisíaco paisaje y decidieron establecerse, abrir negocios y emprender una nueva vida.

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Playa de Barra Grande, en Piauí - Rafael Tonon/Folhapress

Wilmer abrió su La Cozinha en 2012, cuando el centro del pueblo no tenía ni cinco restaurantes. Hoy en día, hay más de 20. "Con el tiempo, Barra Grande conquistó una red de fieles turistas, que iban y venían y recomendaban el pueblo a sus amigos".

Gran parte de esto se debe a la capacidad de la ubicación para permanecer preservada, mientras que muchos otros destinos costeros han sido afectados por un turismo casi depredador a medida que han ido adquiriendo la etiqueta de "lugar de moda".

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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