Las hospitalizaciones de menores brasileños por trastornos mentales crecen un 36%

Los especialistas creen que este número puede estar relacionado con el aumento de intentos de suicidio

Cláudia Collucci
São Paulo

Tras la estabilización de las cifras de  hospitalizaciones de menores, durante los últimos cinco años, el número de niños y adolescentes internados por trastornos mentales experimentó un incremento, en 2018. Entre niños de 10 a 14 años, la cifra pasó de 14 a 19 cada 100.000 (lo que supone un 36 % de aumento). En el grupo de edad de 15 a 19 años, pasó de 75 a 85, también cada 100.000 y en el mismo período (aumento de un 12%).

Los datos obtenidos por Folha proceden del Ministerio de Sanidad y fueron recolectados a partir de un estudio de la SBP (Sociedad Brasileña de Pediatria) sobre hospitalizaciones psiquiátricas de niños y adolescentes.

Para los expertos, el problema es complejo y no puede explicarse considerándose un solo factor. Una hipótesis es que los intentos de suicidio, que invariablemente requieren hospitalización, pueden estar impulsando este aumento.

Paciente L.S. , 14 años, fue internada recientemente por intento de suicidio (Foto: Eduardo Knapp/Folhapress, COTIDIANO). - Folhapress

Entre 2013 y 2017 (los datos de 2018 no están consolidados, pero apuntan a un aumento), el incremento de intentos de suicidio entre niños de 10 a 14 años fue del 225% (aumentó de 1.719 casos a 5.596). Entre 15 y 19 años, del 192% (aumentó de 4.605 a 13.443 casos).

“Hay un problema social que se refleja en la salud mental de los adolescentes. Esto mismo ocurre en otros países. Las redes sociales han influido mucho en el comportamiento”, dice la doctora Fátima Marinho, del Instituto de Estudios Avanzados de la USP.

Según los datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), el índice de suicidios ha aumentado un 7% en Brasil, a diferencia del índice mundial, que cayó un 9,8% en los últimos siete años. Entre los jóvenes de 15 a 19 años, es la segunda causa de muerte entre las chicas (después de la maternidad) y la tercera entre varones (después de los accidentes de tráfico y la violencia).

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

Lea el artículo original