El padre del principal skater de Brasil defiende el consumo de marihuana por deportistas

André Barros dice que la droga no aporta ventajas competitivas y tiene un uso medicinal difundido en el circuito

Daniel E. de Castro
São Paulo

El padre de una estrella, empresario y voz activa en la escena del skate brasileño, André Barros, de 47 años, opina que el deporte vive un momento inédito.

La entrada de la modalidad en el programa olímpico a partir de Tokio-2020 permitió que su sueño se realizara y, actualmente, Brasil cuenta con un circuito nacional organizado.

El STU (Skate Total Urbe), evento en el cual André Barros es director de marketing, cuenta con nueve etapas previstas en 2019. El padre de Pedro Barros, de 23 años, el nombre más representativo del país en la disciplina, formó parte de una generación de patinadores de Florianópolis, que ayudó a dar vida al skate en Brasil, a principios de los años 2000.

Skater brasileño Pedro Barros (izquierda) - Vans Park Series - 28.mai.18

Si la perspectiva olímpica trae ganancias, André Barros ve con preocupación la posibilidad de que el lado de la contracultura del skate se pierda en medio de la competitividad deportiva.

Y es que la modalidad también tuvo que adecuarse al código antidopaje de la agencia internacional Wada, que prohíbe el uso de marihuana durante competiciones, pero no fuera de ellas (el límite hoy es de 180 ng / mL).

A principios del año pasado, Pedro Barros dio positivo para un derivado de la droga durante el campeonato en Santa Catarina. No recibió una suspensión preventiva y el caso aún no fue juzgado. Su padre defiende el uso de marihuana por atletas. "El skater es el atleta olímpico más limpio de todos. La gente no tiene conciencia competitiva, no tiene en mente tomar hormonas", afirma.

La Wada cita la relajación y la disminución del dolor como posibles ventajas competitivas. También afirma que la marihuana causa riesgos a la salud de los competidores y viola el espíritu moral del deporte, ya que es ilegal en muchos países.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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