Abandonados por el gobierno, los indios Xikrin recuperan tierras arrebatadas por usurpadores

Docenas de guerreros indígenas se organizaron para recuperar tierras localizadas en el sur de Pará

Fabiano Maisonnave Lalo de Almeida

Pueblo de tradición guerrera, los Xikrins se cansaron de esperar. Armados con escopetas y porras, docenas de guerreros invadieron las tierras que les fueron usurpadas por madereros, que se dedicaban a deforestar la Tierra Indígena Trincheira Bacajá en el municipio de São Félix do Xingu (PA).

El equipo de Folha acompañó el sábado (25) la vuelta de la expedición. Tras caminar unos 40 km por la floresta durante tres días, los Xikrins llegaron a la aldea de Rapkô entonando cánticos y cargados con material previamente confiscado de los invasores: motosierra, escopetas, herramientas, ollas e incluso pollos.

"El tipo dijo: 'La tierra está liberada, Bolsonaro la ha liberado, por eso vinimos. Queremos trabajar, queremos ayudar a los indígenas", cuenta Bekara Xikrin, de 42 años. "Respondí,' No, este indígena no quiere, viejos guerreros no quieren, no pueden talar".

Guerreros Xikrin. ( Foto: Lalo de Almeida/Folhapress)

Los Xikrins aseguraron que quemaron docenas de hectáreas y que incluso ya habían plantado pasto en algunas áreas invadidas. De acuerdo con el grupo, no fue necesario emplear la violencia y los invasores aceptaron abandonar Trincheira.

No obstante, los invasores amenazan con devolvérsela. El domingo por la noche (25), uno de ellos envió una amenaza de audio con una foto en la que se ve a docenas de ellos dirigiéndose a la aldea más cercana. "Mira cuántas personas había en el bosque para coger indios. Hay más de 300 hombres en la selva cazando indios", dice el invasor, en un mensaje de audio enviado por WhatsApp.

La región invadida se encuentra en una zona remota de São Félix do Xingu, con poca presencia estatal. En el camino de acceso a la aldea hay una base con empleados desarmados de una empresa privada subcontratada por la Funai (Fundación Nacional del Indio). Solo hay un pequeño contingente de la policía en el pueblo de Gelado, a unas dos horas en coche.

Las primeras invasiones en el área de tierras indígenas comenzaron a mediados del año pasado. Los madereros abrieron un camino de tierra para la extracción ilegal. Luego vinieron los invasores de tierras, que comenzaron a dividir el área por parcelas y revenderlas.

A pedido de los Xikrins, la Funai envió información sobre las acusaciones a la Fiscalía Federal y la Policía Federal, que abrió una investigación, sin embargo, no se puso en marcha ninguna operación para retirar a los invasores, que continuaron aumentando.

Este año, la Trincheira  de Bacajá se ha convertido en uno de los nuevos frentes de deforestación más importantes del Amazonas, según Ibama. De acuerdo con la ONG Imazon, el mes pasado sufrió una pérdida de 15 km² de terreno.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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