En Brasil, militares desertores venezolanos recuerdan rutina de hambre y abusos

Mientras la elite de las Fuerzas Armadas tiene privilegios, la base sufre maltratos y no tiene qué comer, cuentan

Flávia Mantovani
São Paulo

Según exmilitares venezolanos que se refugiaron en Brasil entre 2018 y 2019, mientras una elite de las Fuerzas Armadas disfruta de privilegios y sirve como base de apoyo a la dictadura de Nicolás Maduro, uniformados de bajo rango pasan hambre y viven una rutina de presión psicológica , extorsiones y manipulación política.

Retrato del exmilitar venezolano Tulio Henrique, de 21 años (Foto: Eduardo Knapp/Folhapress, MUNDO). - Folhapress

De acuerdo con sus relatos, la alimentación era tan pobre que algunos días las rondas de ejercicios se suspendían para ahorrar energía; recibían órdenes de reprimir con violencia incluso las protestas pacíficas; estaban obligados a hacer servicios domésticos en las casas de lujo de sus jefes; y, durante las elecciones, eran colocados en autobuses, vestidos con ropas civiles, y obligados a votar a los candidatos del régimen. Dos de ellos fueron castigados por negarse a entrar en el vehículo.

Todos afirmaron que las solicitudes oficiales para darse de baja son sistemáticamente negadas y que las deserciones han sido numerosas. "Cuatro colegas pidieron la baja, y el comandante mandó su arresto. En caso de que se atreviesen a salir, serían considerados 'traidores de la patria', cuenta Tulio Henrique López.

Tulio dice que los que más renuncian son los que trabajan en la calle, en las protestas contra el gobierno. "Es la peor parte. Necesitas oprimir a tu propio pueblo ", dice. La orden recibida, afirma, es de llegar "dando golpes" y arrojando gases lacrimógenos a la población. El que no obedece es castigado. "Te dicen: ‘No tenéis que respetar a nadie porque ellos no os respetan'. Es como si fuera una guerra".

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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