El escritor considerado gurú del Gobierno Bolsonaro llama payasos a parlamentarios del PSL por ir a China

Olavo de Carvalho dijo que los políticos están "entregando Brasil a China"

Anaïs Fernandes
São Paulo

Una comitiva de 12 miembros del partido de derechas PSL embarcó rumbo a China, el martes, con todos los gastos pagados por el gobierno asiático, con el objetivo de conocer el sistema de reconocimiento facial del país. El escritor Olavo de Carvalho criticó el viaje y declaró que si fuese de hecho un gurú del gobierno, eso no sucedería.

La idea es que los políticos presenten a principios del año legislativo (febrero) un Proyecto de Ley que obligue a instalar tecnología de reconocimiento facial en lugares públicos, para auxiliar a las fuerzas de seguridad en el combate contra el crimen y en la captura de sospechosos o forajidos.

Escritor Olavo de Carvalho - Folhapress

En un vídeo publicado en Twitter, la noche del miércoles (16), Olavo de Carvalho se dirigió a sus seguidores con las siguientes palabras:

"Instalar ese sistema en los aeropuertos brasileños es entregar al gobierno chino la información sobre todo el mundo que vive en Brasil".

El escritor, que es responsable de la indicación de los ministros Ernesto Araújo (Relaciones Exteriores) y Ricardo Vélez Rodríguez (Educación), llamó a los parlamentarios de provincianos y payasos, y dijo que estaban haciendo una locura al entregar Brasil al poder chino.

"Ustedes son idiotas, Dios de mi vida, ¿tienen idea de la capacidad de la tecnología china de control de comportamiento?, no han estudiado nada al respecto y no quieren estudiar. Les está pareciendo maravilloso haber sido invitados a China. Son una pandilla de provincianos", dijo.

"Estos diputados no saben absolutamente ... Siempre digo que el problema de Brasil es la ignorancia, es el analfabetismo funcional, es la presunción de los semianalfabetos y están aquí los semianalfabetos:", y Olavo se dispuso a leer una lista de nombres en la que estaba incluida la diputada federal Carla Zambelli.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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