Los viajes en tren que recorren Brasil recuperan el pasado y las tradiciones en cada parada

Las personas enamoradas de este medio de transporte son las responsables de la supervivencia de los trayectos por el interior del país

Marcelo Toledo
Morretes (PR)

Para aquellos que desean hacer un viaje en tren, el país actualmente ofrece recorridos en 21 trenes turísticos y culturales, que llegan a transportar una media de 3 millones de pasajeros al año.

Desde su interior, los turistas pueden adentrarse en la naturaleza o sumergirse en la cultura de otros estados.

Los itinerarios más populares se concentran en el sur y sureste. Uno de ellos atraviesa la Serra Gaucha, una región productora de uva y vino. Hay 23 kilómetros entre Bento Gonçalves y Carlos Barbosa, pasando por Garibaldi.

En los vagones, las canciones tradicionales italianas y gauchas, y los espectáculos de danza, mantienen a los pasajeros entretenidos durante el viaje de 90 minutos. Vinos, espumosos y jugos producidos en la región también forman parte del paquete.

Otra opción es subirse al Tren Termas, que va desde Piratuba (SC) a Marcelino Ramos (RS). Es el único recorrido que pasa por dos estados.

Lo más destacado es el cruce del río Uruguay, a través de un puente de 495 metros de largo. La ruta también está llena de música regional y degustaciones de productos típicos.

La locomotora llamada "vieja señora" en Guararema - Ana Luiza Tieghi/Folhapress

En la ciudad de Apiúna (SC) se encuentra uno de los paseos más cortos: solo de seis kilómetros. La diferencia es que las vías han sido totalmente renovadas. En el pasado, el trayecto formaba parte de la ferrovía de Santa Catarina.

Un poco más arriba, en Paraná, el popular Tren Serra do Mar va de Curitiba a Morretes, por unas vías de ferrocarril que tienen más de 130 años.

La atracción principal del paseo de 70 km son los paisajes naturales. La línea se encuentra en la mayor área continua de bosque atlántico preservada del país.

Siguiendo hacia el norte, Río de Janeiro es el hogar de otro éxito entre los fanáticos del tren. El recorrido que atraviesa el Corcovado hacia Cristo Redentor fue inaugurado en 1884 por Dom Pedro II. Es, de lejos, el más procurado y recibe más de 600.000 pasajeros al año.

En la ciudad de Passa Quatro, el tren Serra da Mantiqueira recorre diez kilómetros entre la estación central de la ciudad y la del coronel Fulgencio. La locomotora se detiene en la estación de Manacá, donde hay instalada una feria de artesanías y dulces típicos.

Ya en el Trem das Águas, que va desde São Lourenço hasta Soledade de Minas, se degustan productos locales como queso, dulces y cachaça.

Dos locomotoras fabricadas en la década de 1920 funcionan entre São Lourenço y Soledade de Minas, y reciben la visita de 35.000 a 45.000 pasajeros al año. La rehabilitada estación de Soledade data de 1884.

El tren entre Ouro Preto y Mariana, una ruta que se remonta al período imperial, volvió a funcionar en junio, después de tres meses parado por mantenimiento. Durante el viaje de una hora, el paisaje es dominado por montañas, túneles y cascadas.

Además, en el sudeste, en São Paulo, una locomotora recorre los 24 kilómetros de vías entre Campinas y Jaguariúna, pasando por cinco estaciones (cuatro restauradas). Antes de partir, los turistas reciben una "clase" sobre el funcionamiento de una maquina de vapor.

Traducido por AZAHARA MARTÍN ORTEGA

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